EL DIARIO DE UNA CHAPERONA:
Viajando con Miss Universo 1963
Chilean Charm continúa con una adaptación del texto publicado por Ana María Cumba, en su libro "The World Of Miss Universe".
En esta oportunidad, sus relato se centra en los viajes realizado junto a Ieda María Vargas, desde que regresó a su país luego de ser coronada, hasta que el día que se despide definitivamente de su reinado.


"...Acompañaban a la reina, en su regreso a casa, Ozers Maritze, Miss USA, el Director Ejecutivo del certamen, mamá y yo. Nadie pudo dormir las nueve horas de del vuelo a Rio de Janeiro. No importó la cantidad de champán que se vertieron, la emoción era tan grande que nada podía anestesiarnos.
Cuando Ieda se asomó en la puerta del avión con la corona y la banda, un tanto eclipsada por el enorme trofeo de Miss Universo que estaba sosteniendo, la multitud que la aclamaba rompió las líneas de seguridad y se puso tan incontrolable que casi destruyeron el aeropuerto de Galeao.
Fue una experiencia realmente aterradora: los empujones de la gente, las luchas de los periodistas y fotógrafos, en sus esfuerzos por ser el primero en llegar a la reina. Gracias a Dios la policía pudo formar una barricada humana para protegernos.
Arnaldo Oliveira fue la primera persona de la organización Miss Brasil en recibirnos, y estaba jadeando y parecía que no hubiera dormido en mucho tiempo. Durante nuestra estadía en Rio de Janeiro, él sería nuestra escolta oficial .
Tomó a Ieda firmemente del brazo y le dijo: "Voy a ser responsable de sus actividades aquí en Río, por lo que no escuche a nadie. Va a haber mucha gente que le invitarán a diferentes lugares, pero usted no tiene que hacer nada sin antes consultar conmigo".
"Pero quiero ver a mi familia, protestó Ieda. Mi padre, mis hermanos y hermanas están ahí en alguna parte"...
En su viaje a Belen, fue imposible que Ieda pudiera descansar, mientras que el doctor decía que se fuera tranquila a la cama, los patrocinadores se oponían, ya que habían pagado por sus apariciones.
Entonces pensé que el mejor lugar para que descansara era volver a Ríode de Janeiro.
Cuando llegamos allí, vino a verla su mamá y Flavio, el novio de Ieda. Mamá e Ieda comenzaron a discutir sobre Flavio. Una tarde, la pelea fue tan fuerte que temí que llegaría a haber un asesinato en el décimo piso. Cuando la tormenta cesó, invité a Flavio a ver una película.
En Terazina fue la peor y más salvaje de la muchedumbre. Nos tomó casi una hora para avanzar desde el vestíbulo del hotel a nuestras habitaciones. Miles de personas sosteniendo pedazos de papel querían un autógrafo. La mayoría eran indios quepensaban Ieda era como una santa. La miraban, juntaban las palmas de sus manos, y parecía como si estuvieran adorando.
Cuando salimos de la presentación en el Club de Campo, pedí seguridad adicional, pero no lo conseguí. Una mujer se acercó y agarró Ieda por el pelo y sacudiéndole la cabeza le dijo que quería un pedazo de su cabello como un recuerdo. Abrí mi bolso y saqué un cepillo de pelo y golpeándole las manos grité pidiendo ayuda.
Esa noche fuimoscon a una fiesta en la embajada de Estados Unidos en honor a Maritze Ozers, Miss USA. Las niñas fueron escoltados por funcionarios de los Estados Unidos, pero también teníamos al Ejército de Brasil para mayor protección. La fiesta fue lujosa y elegante, pero en el medio de ella, nuestro escolta, Arnaldo, apareció en estado de embriaguez y comenzó a bailar sólo cuando ni siquiera había música. Uno de los guardias de seguridad lo sacaron con cuidado.
En Sao Paulo, el equipo de Miss Universo ocupó nuevamente un piso entero del hotel. Mi habitación estaba conectada con la de Ieda, que estaba permanentemente llena de gente. Una sin fin de flores y telegramas que llegaron durante todo el día. El pasillo parecía un velorio, cubierto con todo tipo de cestas de flores. Ieda envió la mayoría de ellos a un hospital cercano y también me regaló para llevar a mi madre.
Hubo un par de llamadas negativas. Una mujer llamó y quería hablar personalmente con Ieda. Cuando le pedí que me diera el mensaje, porque Ieda no estaba disponible, me dijo. -Sí, lo haré. En nombre de las mujeres de Brasil, estoy avergonzada de que ese mono salvaje nos represente como la mujer más bella del mundo. Tenemos hermosas niñas en este país -dijo-.
Mientras tanto, yo era toda una celebridad en Veleiros, el pequeño pueblo donde vivía mi familia. Todo el mundo, excepto mi madre, clamaba por mi atención lo que me llenó de orgullo. Pero mi madre se alegraba de que yo estuviera en casa, aunque no estaba de acuerdo con todo este asunto de la belleza.

ESTADOS UNIDOS

Partimos a Nueva York para la primera aparición de Ieda con la Prestolite Co. Se me había advertido bastante sobre esta empresa, lo exigente que eran, ytemía este primero encuentro. Además de las exigencias de los patrocinadores, ahora tenía a papá y mamá conmigo. Afortunadamente, papá dijo que quería conocer a la gente con la que que mamá e Ieda estaría viajando, pero parecía estar más interesado en conocer Nueva York. Claramente no era un patriarca como la naturaleza matriarcal de mamá.
Entonces fue cuando me di cuenta de que Ieda no era la santita que su madre quería que fuera. A pesar de que ser muy apegada a su madre, le hubiera gustado haber tenido más libertad. Me contó que nunca en su vida había estado a solas con un muchacho. Incluso pensaba que estaba enamorada de Flavio, porque él era el único chico que no tenía miedo de sus padres y le había prestado más atención a ella que a cualquier otro hombre hasta ahora. Sentía que podía confiar en mí y quería compartir sus secretos más íntimos. Ya que mamá estaba con papá, compartíamos la misma habitación y pudimos hablar más íntimamente.
Partimos de Washington y fuimos a Tampa, Florida. Papá regresó a Miami.
En el aeropuerto de Tampa conocimos el señor Pratt quien nos llevó a Weekiwachee Springs, donde Ieda tenia que repartir muestras de Royal Crown Cola. Allí la presentación fue informal y en todo momento nos mezclamos con consumidores de los productos de nuestros patrocinadores.

Ese día en Weekiwachee había una larga cola de gente esperando para pedirle un autógrafo a Ieda. Algunos eran turistas, que vestían de manera cómoda en pantalones cortos y zapatillas deportivas. Otros eran personas que trabajan en esa zona, y que había dejado sus labores para poder conseguir su firma".
Después de la cena, el señor Davoren nos invitó al Club Playboy para beber un licor de sobremesa. Ieda nunca antes había visto una conejita Playboy.
¡Nos llamó la atención que el sacerdote también venía con nosotros y lo que era más curioso, parecía conocer a cada uno de las conejitas por su nombre!
Tan pronto como llegamos, alrededor de diez conejitas, vinieron a saludar al Padre Patrick. Había una en particular que era húngara y hablaba como Zsa Zsa Gabor. Su nombre era María y con el sacerdote parecían ser íntimos amigos.

VENEZUELA
A esa altura, el Inglés de Ieda estaba mejorando y estaba más familiarizada con lo que viniera. En Venezuela, la gente se salió de sus casillas para demostrar su hospitalidad. Incluso ese sábado por la tarde, antes de partir a Londres, tenían una corrida de toros organizada especialmente en su honor.
En cuanto el primer toro entró en la arena y fue herido, Ieda vio la sangre que corría por el hombro del toro y comenzó a desmayarse. Le dije que se bajara la cabeza y tratara de controlar sus emociones y nos iríamos tan pronto como llegara el momento apropiado.
"Salgamos de aquí antes de que ocurra cualquier cosa", gritó. Nuestra escolta oficial, le pidió que esperara unos minutos hasta "la dedicación de las orejas" y le dio un ramo de claveles rojos para que ella le tirara al matador, después de que le ofreciera las orejas del toro.
"Voy a vomitar, si le corta las orejas para mí. No puedo soportarlo más", le dijo. Estaba con frío y pálida, por lo que le insistí nos sacaran de inmediato. Mientras caminábamos, Ieda le preguntó qué harían con el toro.
"Lo venden en el mercado. Es buena carne".
"Nunca más voy a volver a comer carne", le contestó.
Más tarde, ya a bordo del vuelo de Avianca en la ruta a Londres, había carne para la cena. Ieda le preguntó a la azafata que dónde había sido preparado el plato.
"En Caracas", respondió la azafata.
Ieda me me dio una mirada y dijo: "Lo siento, no tengo hambre". Yo también había perdido el apetito y preferimos beber champán.

PERÚ
Después de un viaje de doce horas, llegamos a Lima totalmente agotadas. La turba agresiva que había estado esperándonos todo el día, empujaba y zamarreaba y lanzaba flores. Un grupo de niños gritaba y la banda militar tocaba "Cielito Lindo".
La presentación en Perú fue muy agitada y llegamos tarde para casi todas las invitaciones, incluyendo una visita a la Casa Presidencial, donde el presidente Belaunde esperó casi dos horas .
La culpa de los atrasos fue de la compañía de cosméticos locales, que era una de las patrocinadores de Miss Universo. Su gente quería que antes de sus apariciones Ieda estuviera arreglada sólo por ellos. Trajeron su propio peluquero e insistían en que él la peinaran muy escarmenada. Cada mañana pasaba lo mismo. Ieda dejaba que el peluquero la peinara y luego iba a su habitación se lo deshacía y volvía a arreglarlo a su manera. No podía soportar que su pelo estuviera alto y escarmenado, pero no quería ofender a la gente de los cosméticos o a Ramón, el peluquero.
La razón por la que le tomaba tanto tiempo en peinarla, era porque conversaba con la boca y las manos al mismo tiempo. La puntualidad no significaba nada para él. Cada mañana Ramón traía un chico diferente y lo presentaba como un primo. Nos pareció sospechoso cuando Ramón se puso notoriamente cariñoso con sus supuestos "primos". Él siempre les estaba acariciando la cara y les hablaba con dulzura.
Una mañana, mamá estaba furiosa, diciendo que su hija se retrasaba debido a que tenía que estar peinada por ese "raro que hablaba y reía como una perra en celo!". Ya no lo soportaba y desde ese día, no le tocaría más el pelo de su hija. Al día siguiente, la firma patrocinadora trajo un peluquero distinto, pero continuamos llegando tarde.

PUERTO RICO
En Puerto Rico, los funcionarios de la compañía Royal Crown Cola, que estaban patrocinando la aparición, nos invitaron a mí a ver un partido de béisbol, donde y Ieda lanzaría la primera pelota. El día estaba precioso, pero esa noche, alrededor de la una de la madrugada, alguien llamó a la puerta. Cuando pregunté, ¿quién es?, una voz de borracho en español, dijo: -Quiero ver a Miss Universo y quiero dormir con ella si no abres la puerta, voy a echarla abajo y disparar su...- (diciendo una palabra muy fea en español).

HONG KONG
Desde Manila, volamos a Hong Kong, donde Ieda tendría que cortar una cinta en la ceremonia inaugural del Hotel Presidente. La apertura oficial del hotel se realizó con petardos y explosivos, seguido de un banquete para los funcionarios e invitados especiales.
Nos sirvieron comida preparada especialmente para la ocasión ¡Sesos de mono! Sin duda era muy tradicional de China. Los monos estaban vivos cuando se les extrajo el cerebro. Tanto Ieda y yo nos descompusimos de este horrible espectáculo, pero nos quedamos sentadas conteniendo la respiración y estómagos para no vomitar en frente de nuestro honorable anfitriona..."
Miss Universo llega a Rio de Janeiro junto a Miss USA
 
Celebrando el triunfo con papá y mamá Vergara
 
Cocinando con su mamá Con Argentina Posando después de ser hospitalizada
 
Desayuno de Reina Reflejo de su reinado ese año 1963 Mostrando su corona en Australia
 
Anuncio de su vista a Turnstyle Publicitando a los patrocinadores El rostro oficial de Royal Crown Cola
 
Junto al gobernador de Arkansas Esperando un nuevo vuelo en el aeropuerto Firmando autógrafos
 
En Nueva York Miss Universo 1963 Con Miss USA en la Feria Mundial
 
Miss Universo llega a Perú, y dentro de sus actividades visita al Presidente de esa nación, y realiza un desfile de modas en Lima
 
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