EN ALTA MAR HABÍA UNA MODELO
La fiesta a bordo del Argonauta fue inolvidable. La noche de ese verano el barco resplandecía decorado con luces intermitente, globos, serpentinas y al ritmo de una música contagiosa.
Meses antes, la recién nacida revista Paula había decidido encontrar la cara que la identificara y por primera vez en la historia de Chile, se organizaba una competencia de esta índole. Ya antes habían existido los concursos de belleza, pero encontrar una modelo profesional, era algo nuevo, pero muy al estilo de los sicodélicos años sesenta.
Un total de 23 candidatas se inscribieron en la revista y de ellas, seis fueron elegidas finalistas. Todas modernas, esbeltas y bellas. Así fue como un 7 de diciembre el barco cargado de lo más granado del jet set criollo, salió a navegar a eso de las 10 de la noche. Se sirvió la comida en alta mar, con una espectacular vista a la bahía y los cerros de Valparaíso. Los salones y cubiertas repletos de mesas; los invitados -la mayoría de las mujeres de traje largo y los hombres de smoking- esperaron.
Las seis postulantes -Beatriz Bodenhofer, Patricia Matzen, Macarena Palacios, Carmen Loreto Mena, María Angélica Délano e Inés Oviedo descendieron las escaleras al ritmo de la música y luciendo "minis", shorts, sandalias y accesorios a la última moda: inmensos anteojos oscuros, aros largos y cadenas... Luego del desfile, las concursantes cambiaron sus tenidas por trajes de noche. Era la hora de dar el resultado final... |