Cecilia Bolocco, la chilena que cambió la historia de la mujer
La primera entrevista, sus fotos oficiales, los recortes de prensa y los recuerdos de su tiempo como Miss Universo 1987.
 
Cuando en Diciembre de 1986 la revista Miss Chile publicó el nombre de las seis últimas candidatas inscritas para el concurso, una de ellas cambiaría para siempre la historia de la belleza de la mujer chilena: Cecilia Bolocco, una estudiante de 21 años, deslumbró desde ese instante con su sello de triunfadora.
En esta oportunidad como un homenaje a los veinticinco años de su corona universal, Chilean Charm reproduce su primera entrevista acompañada por imágenes de ese año 1987.

Cecilia Bolocco Fonck. 21 años. Santiago
“Lo que más me gusta en la televisión son los dibujos animados tipo “Picapiedras”. Los encuentro agradables a la vista y buenos para el espíritu, por el mensaje que encierran.”


Después de un año en Ingeniería Civil me di cuenta que a pesar de mi afición por la matemática y computación, no sería capaz de pasarme la vida frente a una computadora. Me incliné más por el arte y por eso me cambié a Diseño, Carrera que termino en estos días. El próximo año voy a seguir un curso de escultura. Me fascina crear volúmenes y trabajar con las manos. También quiero tomar clases de pintura y cocina porque me interesa ser lo más complete posible.
Mi gran pasión es el ballet clásico. Por primera vez este año me tomé un curso, pero el próximo pienso volver. Bailar me relaja y por otro lado me gusta hacer cosas con mi cuerpo, sentir la música y moverme. Probé danza moderna. Al principio lo encontré rarísimo, no para mí. Pero, me propuse no bloquearme, adaptándome a su ritmo y movimiento y ahora me encanta.
Me considero una persona feliz, alegre, Buena para hablar, escuchar mucho y aprender. Antes era medio terremoto, pero ahora ultimo estoy más tranquila.
Siempre había pensado presentarme a Miss Chile. De chica gozaba mirando las candidatas. Pero cuando hace varios años comenzaron a llamarme para que participara , automáticamente decía que no. Recién este año, que empecé a trabajar como modelo, pensé que no podía perder la oportunidad que me estaban ofreciendo. Creo que antes yo no estaba en condiciones para concursar. Como soy muy exigente y perfeccionista, tenía que esperar mi mejor época. Ahora sí estoy lista para prepararme al máximo y entregar lo mejor de mí.
Cecilia durante el concurso Miss Chile 1987
 
CHILE EN EL UNIVERSO
MEMORIA FOTOGRÁFICA
Cecilia es entrevistada
En 1987, Cecilia Eyzaguirre (derecha) junto Cecilia Bolocco en revista Paula
Cecilia Eyzaguirre y Verónica Romero, vuelan al concurso Miss Universo 1988
Cecilia corona a su sucesora, la tailandesa Pornthip Nakhirunkanok
Cecilia conoce a Cecilia
La entonces periodista de Paula, Cecilia Eyzaguirre, cuenta como el año 1988 viajó como chaperona de Miss Chile al concurso Miss Universo y allá en Taipei pudo conocer un poco más a Cecilia Bolocco.
Cecilia después de haber sido elegida Miss Chile y en una foto oficial como Miss Universo 1987
"La primera vez que la vi fue el año 86, cuando yo formaba parte del staff periodístico de Paula. En esa ocasión, la revista había ofrecido una comida. Yo estaba con Gerardo Errázuriz, encargado de buscar misses para el Miss Chile, que entonces organizaba Paula. Gerardo me la presentó y de paso me dijo que él le había pedido cientos de veces que se presentara al concurso, pero Cecilia nunca había aceptado porque no se encontraba preparada. Por fin ese año no iba a rechazar su propuesta. Estaba con un sombrero que la hacía elegantísima.
Después la vi algunas veces por los pasillos de la la revista. En ese mismo edificio funcionaban las oficinas del Miss Chile y estaban los espacios donde las candidatas se preparaba para el concurso, así que no era raro verla circular de un lado a otro. Luego vino la elección de Miss Chile y, como era de esperar, Cecilia ganó. Vinieron entonces las sesiones de fotos para la revista y un tiempo después partió a Singapur al Miss Universo.
Todos confiábamos en que por su belleza y talento estaría entre las finalistas. Tanto así, que esa noche de 1987 el equipo de Paula se reunió en un local especialmente equipado con pantalla gigante, para ver juntos la realización del Concurso por televisión. Difícil olvidar la euforia, la alegría y el entusiasmo que se produjo cuando Cecilia resultó ganadora.
Ya consagrada Miss Universo, el recibimiento en Chile fue espectacular, visitó muchas veces las oficinas de Paula donde nos sacamos varias fotos, y entre todos los festejos, asistió a una comida organizada por la revista en el Club Hípico de Santiago, donde se le vio glamorosa como siempre.

Rumbo a Taiwán
Sin embargo, donde mayor contacto tuve con ella fue en 1988, en Taipei, Taiwán, cuando viajé a ese país como chaperona de Verónica Romero, la nueva Miss Chile para Miss Universo.
Cecilia estaba terminando su reinado de Miss Universo y era quién tendría que entregar la corona a la futura ganadora. Siempre la vi de punta en blanco, elegante y muy profesional. Trabajadora como pocas, asistía a todos los ensayos del show final donde haría un destacado papel como bailarina.
A veces los ensayos se realizaban en plena noche, por las calles de Taipei con todo el bullicio y el tráfico de una ciudad pujante.
Eran agotadores, pero ella nunca se mostró cansada ni de malhumor, sino por el contrario:
muy colaboradora y llena de energía, eso que al día siguiente debía levantarse temprano.
Sólo a ratos tenía tiempo para descansar. Junto con todas las misses del concurso, alojábamos en el mismo hotel en Taipei: en el "Asia World", un hotel de lujo asiático, con dragones dorados, lámparas chinescas y baños de mármol negro. En ocasiones, como yo -aparte de la Miss Chile- era la única chilena ubicable en todo Taipei, Cecilia me llamaba por teléfono a mi pieza y me pedía que la fuera a acompañar. Ahí, relajada, sin pintura ni protocolo, podíamos conversar en castellano y en confianza e incluso a veces se daba el gusto de fumarse un cigarrito de los míos, ya que, como Miss Universo, no podía hacerlo en público. Me hablaba de su familia, de sus proyectos, de su "pololo", el norteamericano Michael Young, y hasta me pedía consejos porque, siendo Cecilia de la edad de una de mis hijas, me veía como alguien de mayor experiencia. Entonces ella tendría unos 23 años y me impactó su madurez para pensar, la claridad de sus ideas, lo profesional para proyectar sus pasos, lo mismo que su interés por una vida espiritual y la bondad de su corazón.
En Taipei también me tocó organizar la entrevista que le hizo César Antonio Santis y pude conocer a Michael Young, que llegó allá en los últimos días.
Ya de vuelta en Chile, un día fui a su casa en Vitacura: una casa linda con muebles finos, gobelinos y un hermoso jardín. No recuerdo bien cuál fue el motivo de mi visita, pero ahí estuve conversando con ella y su mamá. Tomamos té y cuando tocó el momento de despedirme, Cecilia se ofreció para llevarme en su auto hasta las oficinas de revista Paula, pues iba para ese lado. Nunca olvidaré el episodio. Subimos al auto que había ganado como premio: blanco espectacular, sin capota y Cecilia empezó a conducir a toda velocidad. Lo único que yo quería en ese momento es que algún conocido me viera con la cabellera al viento, en auto descapotable y con la Miss Universo al lado. Pero nadie me vio. Me he vuelto a topar con ella algunas veces: en un avión de vuelta de un viaje a Europa y en otras pocas ocasiones, pero nunca he dejado de seguirla en su trayectoria. Han más de 20 años desde Taipei y no creo que ella me recuerde, pero para mí Cecilia siempre será la misma reina que, para calmar su soledad en tierras extrañas, compartimos escondidas un "puchito" en los ratos libres de su vertiginosa existencia."
 
® Por Ricardo Güiraldes @ www.chileancharm.com. Archivos Chilean Charm; Revista Miss Chile; Revista VEA, Revista Manchete; Expedito Barros; Revista Paula; Revista Cromos
 
CONTÁCTANOS
LINKS
QUIENES SOMOS
Creador y Director de Chilean Charm: Ricardo Güiraldes. Asesor Legal: Christián Vidal Beros
® Todos los artículos publicado son originales de www.chileancharm.com. Prohibida su reproducción total o parcial
 
www.chileancharm.com