Cinco Mister Chile del siglo veinte
Antes que en Chile los concursos de belleza masculinos tuvieran trascendencia internacional, se realizaron competencias donde la mayoría de los candidatos se tiraban a los leones, por una apuesta o una simple humorada: eran los guapetones del siglo veinte.
Creado por el programa de televisión del Canal 13, Sábados Gigantes, la competencia de belleza masculina Mister Chile, llegó a ser el deleite de nuestras mujeres, quienes bulliciosamente repletaban el Teatro Cariola.
En algunas oportunidades comenzaban en los estudios del canal, para finalizar en el conocido teatro capitalino.
Allí, los postulantes eran juzgados por un jurado compuesto por mujeres (muchas veces actrices y conocidas periodistas) y sometidos al exigente escrutinio de un público femenino. Muchas veces, los aterrados candidatos tuvieron que esquivar las manos de las efervescencia femenina y los menos agraciados, conformarse con los gestos de rechazo general: un verdadero circo romano.
MISTER CHILE 1975:
VICTOR CARCURO
El primer concurso tuvo como ganador Victor Carcuro,un estudiante de Medicina de 20 años, ca bellos castaños y 1,83m de estatura.
Los postulantes realizaron su primera presentación en trajes formales (donde la moda setentera hacía apogeo con los chalecos de terno y pantalones "pata de elefante".
Fue la oportunidad donde tuvieron que responder a preguntas realizadas por el público.
El ganador recibió una ovación general, luego de responder que lo más importante para gana el concurso de este naturaleza, era "tener bíceps desarrollados".
Otro de los favoritos, Oscar Pérez Vásquez, respondió confesó que se había estado arreglando "desde las tres de la tarde", lo que tuvo gran aprobación de parte de sus admiradoras.
Finalmente los postulantes debieron dominar los nervios y desfilar en trajes de baño: el ganador dejó contento a todas.
MISTER CHILE 1976:
CARLOS ALBERTO MONREAL

Cuando Carlos Alberto Monreal ganó la segunda versión del concurso, llevaba pocos meses de casado y se definía como "un tipo corriente, pero con gran sentido del humor".
Físicamente llamaba la atención por ser "un hombre de pelo en pecho" de 27 años y 70 kilos de peso, quien durante el concurso jamás perdió la sonrisa.
El nuevo Mister, era sobrino de una conocida profesora de Inglés, del Liceo 1 de niñas.
La noticia de su triunfo acaparó la prensa nacional y fue portada de diversas publicaciones. Sin embargo la momentánea fama, dio paso a una vida tranquila de hogar.
MISTER CHILE 1977:
CLAUDIO DE SANTI

Mientras el concurso Miss Chile aumentaba protagonismo con la elección de Priscilla Brenner para Miss Universo, la elección de Claudio de Santi, estudiante de la Universidad de Chile, como el flamante Mister Chile no tuvo la publicidad generada en los dos años anteriores.
MISTER CHILE 1981:
HUMBERTO TASSO

Si la versión de 1977 había sido menos publicitada, cuatro años después volvía en gloria y majestad. Ahora, con una transmisión en colores y en directo desde el Teatro Cariola, daba como ganador al pintor Humberto Tasso, de 24 años y 1.82m. el gran favorito, quien se llevó de premio una moto Suzuki.
Los entretelones de la elección fueron dados a conocer a todo Chile, cuando ocultando su identidad, el reportero de la Revista del Domingo del Mercurio, Ricardo Astorga, compitió con el objetivo de contar como era la competencia desde dentro.
MISTER CHILE 1988:
CONRADO MALMUS

Con traje de baño menos apretados, doce finalistas enfrentaron el veredicto de un público femenino, quien aclamó al ganador, el rubio de 22 años, Conrado Malmus.
Junto con el premio de medio millón de pesos, Conrado recibió la banda de Mister Chile de manos de la Miss Mundo reinante, Francisca Valenzuela.
MISTER CHILE 1975
El Teatro Cariola, escenario de la elección Victor Carcuro a la moda setentera Victor Carcuro
El concursante Oscar Pérez Todas quieren tocar a un favorito El público femenino repleta el teatro
 
MISTER CHILE 1976
Carlos Alberto Monreal, el más guapo de 1976 El ganador con su banda '76 Mister Chile y su esposa
 
Demostrando su físico y agilidad Patricia Ojeda, Reina de las Playas 1972, da su aprobación al ganador  
     
MISTER CHILE 1977
Don Francisco y Claudio de Santi Mister Chile 1977 Los misters de 1977 y 1981
     
MISTER CHILE 1981
Tres secuencias de la presentación de Humberto Tasso
Bruno Rossi, otro favorito Todas quieren alcanzar a su candidato Las mujeres del público se hacen escuchar
Mister Chile 1977 felicita al ganador La moto Susuki y el trofeo al más guapo de Chile
 
MISTER CHILE 1988:
Conrado Malmus Don Francisco entrevista a Conrado Pasan los año y las mujeres siguen eufóricas
Miss Mundo Chile 1988 encargada de poner la banda Conrado Malmus, el guapetón de 1988
Reporteando en traje de baño
Ricardo Astorga Moreno ("Alfonso Moreno" en el concurso) aparece en la portada y páginas interiores de Revista del Domingo, cuando a pedido del director de esa publicación, se presentó a Mister Chile 1981, con el fin de realizar un reportaje en primera persona.
Hoy, el periodista y Antropólogo, es muy conocido por sus programas de televisión y es padre de Pedro Astorga, ganador de dos realities.
El antropólogo y periodista, Ricardo Astorga, compitió en la elección de 1981, con el objetivo de realizar un reportaje.
A continuación, Chilean Charm resume ese artículo de Revista del Domingo, que fue recordado en el libro de Ximena Torres Cautivo, "Periodismo en Primera Persona".


"...Aquí estoy, peleando la posibilidad de ser finalista en el concurso de Mister Chile. Todo empezó hace 24 horas. El Director de la revista me dice: —Quiero que participes. Debes contar como es eso por dentro.
Llamo a Canal 13. Dicen: —Las inscripciones se cierran en una hora más y esta misma tarde se eligen a los veinte semifinalistas.
A los pocos minutos estoy entrando en una gran y oscura sala en el edificio del canal. Poco mas de treinta hombres esperan silenciosos. Se ven algunos chicos, gordos, flacos. No los Apolos que imaginé.
Un cargador de la Vega, que no alcanza el metro y medio, confiesa: —Quiero conseguir pega en el Canal. Puedo cargar cualquier cosa. Su rostro está lleno de cicatrices y su cabeza casi pelada al rape. Supone que clasifica. No lo consigue.

BOMBON RUBIO

Entre los concursantes hay vendedores y cargadores de la Vega, vendedores callejeros, cesantes y unos cuantos estudiantes universitarios y secundarios. Algunos reconocen que van a buscar trabajo; otros, sencillamente a "conseguir mujeres".
También hay dos militares. Un cabo (que según dice, participa porque sus superiores se lo pidieron) y un teniente de ejército. Primer clasificado: el cabo. Primer eliminado: el teniente.
Impresiona a todos un elegante muchacho rubio, bastante alto. Tiene 19 años, casado y padre de dos hijos y vende pescados en ferias libres.
Me acerco a otro muchacho rubio muy bien trajeado
—¿Cómo te llamas?
—Dime "el bombón rubio" no más. Me escabullo rápidamente. Después sabremos que es striptisero en un local nocturno. No volvemos a verlo.

APRETADITOS
Los organizadores van llamando de a uno en uno para las entrevistas. La sala está casi repleta de gente de Sábados Gigantes. Una joven lee los datos que le di por teléfono. Sin preguntar y casi sin mirarme, anuncia que estoy clasificado.
Me informa que al día siguiente se graba en el Teatro Cariola, donde entrarán solo mujeres. Tendremos que desfilar en terno y traje de baño "trajes apretaditos" informa informa otra joven.
No piden ningún tipo de identificación. He transformado mi identidad (ocupo mi segundo nombre y mi segundo apellido), sin ocultar mi calidad de estudiante de Antropología.
Al otro día estoy en el Canal una hora antes que el resto., para probarme un terno que me han ofrecido.

ME TIRAN A LAS LEONAS
A las cuatro de la tarde ya se ha reunido todos los seleccionados. Hay dos caras nuevas. Tipos altos, trajeados, muy diferentes al resto. Son muy amigos. Veranean en Cachagua.
Converso con ellos. Uno dice ser modelo y el otro, pintor.
En un bus especial salimos hacia el Teatro Cariola. Usamos una pequeña sala como camarín. Nadie del Canal nos recibe.
A medida que avanza la hora, el nerviosismo nos domina a todos. El rubio vendedor de pescados, nos enseña cómo pararse, cómo pasear y qué responder. Algunas cosas se las guarda..."son secretos profesionales".
Falta poco para salir a escena. Hacemos una vaca ara comprar varias botellas de grapa. Pongo veinte pesos. El licor se acaba rápido y más de alguno queda con los ojos estraviados y la lengua traposa.

Alguien grita:
—¡Alfonso Moreno, a maquillarse! ¡Eres el primero en salir!

NARCISOS

Debo salir. Me recibe un ruido confuso. No puedo saber si son aplausos o pifias. O una enorme carcajada...
Algunas mujeres tratan de tomarme de las bastillas. Me safo un tanto asustado. Recuerdo el consejo de un concursante: —Ten cuidado con acercarte mucho a las mujeres, te pueden tajear con "yilé". y si te agarran sonaste. No te manosean; te hacen tiras...
Al poco rato ha pasado mi experiencia sobre el escenario. Ahora estoy de nuevo en el camarín esperando desfilar en traje de baño Todos se pelean las tallas más pequeñas. Alguien saca una botella de vaselina líquida y todos se echan al cuerpo.
Mis compañeros están frente a los espejos, como lo han hecho toda la tarde. Casi sin darme cuenta empiezo a echarme el grasoso líquido en el cuerpo. ¡No hay caso! Ningún músculo digno de concurso.
Al rato un funcionario del canal ordena a todos sacarse la vaselina y le anuncia al rubio vendedor de pescado que ha quedado fuera de concurso por culpa de la grapa. Casi no se mantiene en pie.

HERIDOS Y PERSEGUIDOS
Nos encerramos en el camarín a hacer vaticinios. Dos cargadores de la Vega, el estudiante de cartografía , el modelo y el pintor, son los favoritos. Algunos ya se consideran eliminados, pero no parecen sentirlo tanto.
Nuevamente nos llaman al escenario.
El jurado ya tiene los finalistas. El público está cantando el himno del Mister Chile. Entramos en fila y los veinte nos paramos sobre la tarima. Comienzan a llamar a los seleccionados.
me nombran en tercer lugar. Los cargadores de la Vega, favoritos nuestros no están entre los seleccionados.
Los finalistas nos plantamos muy cerca del público, tocamos las manos que nos tratan de alcanzar. Las mujeres gritan. Me siento un tanto ajeno a todo esto. En mi estómago hay una mezcla de asco y de vergüenza. También de alegría.
¿Por qué?
Algo le pasa al hombre sobre el escenario.
Un muro de mujeres nos impide salir del teatro. Carabineros no puede con ellas. Se muestran violentas; alguien trata de salir y recibe un rasguño en la cara que lo hace sangrar. Otro muestra herida una oreja.
Debemos escabullirnos por salidas de emergencia, hacia un callejón.
Esa noche debo conseguir un valium para dormir.

LA CORONACIÓN
Dos semanas más tarde, para la final, ya estoy mas tranquilo. Descubrimos que un diario al enterarse de nuestra treta periodística presentó su propio candidato. Fue eliminado a primera vuelta.
Nada del último día resulta muy distinto al primero. La diferencia la advierte el público femenino: en 14 días de angustias he bajado seis kilos. Escucho silbidos, especialmente de los organizados grupos que apoyan al popular Humberto Tasso. y a otros postulantes.
Tal como temía, una jurado me pregunta si efectivamente yo estaba allí realizando un reportaje y no con el propósito de concursar. Tenía preparada la respuesta. De punta a cabo. Redondita. "Sí soy de Revista del Domingo y queríamos conocer uno de estos concursos por dentro", etcétera...La miré con angustia , dije "sí, es verdad" (fue un susurro agonizante) y me hice humo.
Desahogado, asistí como finalista a la elección de Humberto Tasso como Mister Chile, favorito indiscutible del público y del jurado. Esa noche dormí sin valium. No sé cómo explicárselo a mi hija. Yo era. lejos, su preferido..."

 
® Por Ricardo Güiraldeso, especial para Chilean Charm
 
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