...La hermosa Soledad Errázuriz, Miss Chile 1970, volvió muy feliz de su viaje a Estados Unidos y Japón, donde peleó por el título de la más bella del mundo.
Ella regresó de Geisha, portando un abanico japonés y con un aire muy oriental. De todas maneras, Soledad tiene conquistado el título de la más bonita de las chilenas.
"No tengo ningún problema por no haber figurado entre las más bellas del mundo. Lo único que digo es que estoy muy contenta de estar nuevamente en Chile. Especialmente porque fue un viaje muy agotador de más de un mes".
Soledad Errázuriz García Moreno regresó el jueves desde los Estados Unidos. Tenía la responsabilidad de representar nuestro país en el concurso anual del Miss Universo. Sin embargo, a pesar de que no quedó entre las finalistas, no tiene ningún complejo y está feliz de haber llevado el nombre de Chile en el certamen.
Soledad está aun más delgada que cuando se fue.
"Yo pensé que iba a engordar -dice- pero lo único que hice fue comer pan, huevos revueltos y tomar Coca Cola. No hay caso con las comidas chilenas".
Soledad está tranquila y pronto reanudará su vida de antes. Continuará trabajando de modelo y terminará su carrera de secretariado.
De su viaje de un mes tiene mucho que contar. Considera que su estada en Japón y Nueva York fue una pérdida de tiempo.
"No nos dejaban ir a ninguna parte solas. Me había hecho tantas ilusiones con ese país, pero ni siquiera pude visitar el pabellón chileno en la Expo-70. Todo fue posar para las casas auspiciadoras, sin haber visto jamás otra cosa".
En cuanto a sus relaciones con otras misses, señala que no anduvieron del todo mal, sobretodo con las latinas. Pero lo más terrible ocurrió en el hotel. Su compañera de pieza fue Miss Corea.
"No hubo caso de que nos entendiéramos. Ella con sus costumbres y su idioma y yo lo que más deseaba era conversar con alguien. Rogué para que me cambiaran pero no hubo caso".
Soledad ahora se ríe. Está en su casa sentada en el piso de su dormitorio jugando con un abanico japonés.
"Me lo regalaron allá, también esta máquina fotográfica pequeñita y una radio portátil".
Y los problemas continuaron...
Al llegar al aeropuerto de Nueva York perdió una de sus maletas. A su juicio, la más importante. Tenía cosméticos, trajes, una chaqueta de terciopelo negro de la India, regalada por el peluquero Luigi, pelucas y obsequios para su familia y otros artículos de gran valor.
Afortunadamente otras misses comprendieron y le regalaron algunas de sus ropas que ella guarda con gran aprecio.
Pero no todo acabó aquí, dice la Miss Chile.
"En Miami nos separaron en cinco hoteles de diferentes categorías. Yo no comprendo ¿Si todas somos iguales, por qué se alojaron en el mejor hotel 10 de las 15 misses que quedaron finalistas?"
"En cuanto a nuestro cuidado personal, todo corrió por cuenta propia".
Con sencillez y tomándolo como otra anécdota, Soledad cuenta que habían tres peluqueros para 64 misses. "Y sólo se dedicaban a peinar. El lavado del pelo, los tubos, lo hacía cada una".
"Menos mal que soy modelo y sé peinarme y maquillarme sola".
Pero, varias misses no lo sabían y diariamente llegaban al dormitorio de Soledad para que ella las maquillara y peinara.
El certamen mismo tuvo tres etapas. Una de eliminatorias, otras de entrevistas con un jurado y la final dos días después.
"La entrevista prácticamente no tiene objeto".
Señala que allí no se hacen preguntas de cultura o con el fin de determinar la personalidad de la concursante.
"Sólo uno de los jurados anotó las respuestas a las consultas preparadas por él mismo y que valían un poco la pena".
Por todo eso, Soledad dice que lo mejor es estar en Chile.
"Al menos aquí trabajo para mi país".
El próximo Jueves parte a Tahití acompañada de Mónica Larson, Miss Chile 1969.
Allí presentarán la moda de verano 70-71. Después estudiará una oferta que le hicieron en Miami para una agencia de modelos.
Ahora sólo quiere ser una persona normal que aspira a recibir pronto los premios ofrecidos por los auspiciadores chilenos del concurso.
* Soledad hoy es una destacada productora de diseño de interiores de revistas chilenas. Conjuntamente aboca todo su tiempo a la integración deportiva de jóvenes con discapacidad física.
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