MISS PERÚ 1968
MARÍA ESTHER BRAMBILLA
La hija mayor de inmigrantes, nacida en una casa modesta, peruanísima, se impuso en 1968 como la más bella y obtuvo el honor de representar a su país en el Miss Universo de ese año. Es la historia de su alegre recorrido a la competencia internacional en Miami Beach, sin perder nunca la risa ni un motivo para ser feliz.
Aunque para algunos su elección fue una sorpresa, todos quedaron de acuerdo que su "chispa" y alegría la habían distinguido en todo momento de otras candidatas, tal vez más esbeltas y sofisticadas. Con una gracia única y gestos de "palomilla" ella le sonreía al mundo y de paso también le tomaba el pelo.
Según la opinión de los experto, nunca hubo una Reina de Belleza como ella. María Esther Brambilla, de 19 años, 1,68m y 90-59-90, quien a pocos días de su elección y en campaña de dieta intensa ya había logrado bajar cuatro kilos.
Pero con premios que incluían un auto último modelo, dinero y vestuario digno de una reina, ahora la vida también le sonreía a ella...
A continuación Chilean Charm reproduce distintas entrevistas y anécdotas publicadas en el momento de su elección...

SEÑORITA PERÚ 1968
Los días previos a la competencia habían estado salpicados de desfiles en trajes de cocktail, en ropa de baño y un examen de cultura general que finalmente culminarían en una gran elección en el Teatro Municipal de Lima.
El primer escrutinio se había realizado en los estudios de un canal de televisión, donde un jurado integrado por veinte personas, se había quedado hasta las dos de la madrugada deliberando. Según contaban algunos testigos, las discusiones habían abundado. Entre los jueces se encontraban Gladys Zender, la Miss Universo 1957 y Madeleine Hartog-Bell, Miss Mundo 1967, las que aportaban su experiencia de ganadoras en certámenes internacionales de belleza. Esa fue una noche donde los ánimos estuvieron muy acalorados y cada uno de los veinte integrantes defendió con pasión a sus favoritas, "sin dejar de respetar los gustos ajenos" -dirían al finalizar la jornada-.
Fue así, que finalmente "los 20" llegaron a un acuerdo y la noche del 19 de Junio en el Teatro Municipal, un grupo de ocho candidatas finalistas, se mantenían prácticamente empatadas. Bertha Arias, una de las favoritas y con notable parecido a Gladys Zender, permanecía a la cabeza con el más alto puntaje. La seguía Carmen Alegría en el segundo lugar y María Esther ocupaba el quinto posición. Finalizada todas las presentaciones, el jurado se retiró al Palco del Alcalde con orden estricta de no moverse hasta obtener un resultado. La puntuación era tan ajustada, que entre la ganadora y la octava sólo habían 12 puntos (sobre un total de 200) de diferencia. Prácticamente cualquiera de las ocho finalistas podría haberse llevado la corona.
Pero, luego de una nueva votación, el orden de las posiciones había cambiado y Esther Brambilla triunfaba con 132 votos contra 130 de Carmen Alegría y 120 de Gloria Esquivel, la candidata que había resultado octava.
L reina tenía cabellos largos y negros, que en el momento de la competencia, llevaba peinado en un elevado moño. Sus expresivos ojos oscuros, muy maquillados a la moda de los años sesenta, se delineaban con un gesto risueño y eran el foco de atención de rostro de tez impecablemente blanca.
Pero con la corona y el titulo de Señorita Perú, María Esther debería bajar al menos siete kilos de peso y también ponerse en manos de Gladys Zender, que le enseñaría sobre la marcha a caminar muy elegante y desempeñarse como una verdadera reina, "de esa manera que les gustaba en el Miss Universo de Miami".

UNA VEZ GANADA LA CORONA
Nunca habían resonado tantas carcajadas en ese estudio fotográfico. Era el momento de realizar las fotos oficiales de la nueva reina y era difícil mantener la calma: María Esther sacaba la lengua, se ponía bizca y refunfuñaba. Mientras los maquilladores revoloteaban a su lado, como mariposas desconcertadas, ella contaba de su vida y volvía a sacar la lengua en un gesto divertido y de muchacha traviesa.
Era la mayor de cuatro hermanos, su padre un comerciante en maderas de origen italiano y su madre era Checa.
En esa época, se desempeñaba como secretaria de una compañía de seguros, trabajo que la tenía muy contenta y sus empleadores, según contaba, la habían asegurado por un millón de soles. "cuando vuelva del concurso, decía, seré jefe de relaciones publicas".
Menos gratos eran sus recuerdos de estudiante.Sobre su época en el colegio de monjas alemanas, era directa: "De eso mejor ni hablar".
En eso se iluminaron los flashes, el estudio quedó en silencio y el fotógrafo enfocó su cámara. Entonces María Esther se puso seria, adoptó la pose de una diosa griega y comenzó la sesión fotográfica. La chica que un 19 de junio de 1968 había triunfado en el Teatro municipal, sobre 31 postulantes, para sorpresa de los expertos, abandonó las morisquetas y se transformó en una serena, bella e inalcanzable Miss Perú 1968. Una vez terminada la sesión de fotos, volvería a sacar la lengua.
A medida que pasaron los días la popularidad de la nueva Señorita Perú fue aumentando y comenzaba a ser noticia en los medios de prensa ese país, que cada vez querían saber un poco más de ella. A pesar de haber mucho tiempo antes de su viaje a Miami, tuvo que asistir a recepciones, sesiones fotográficas y pruebas del vestuario para la competencia internacional. Fue una etapa rigurosa de pulimento y dietas. También se suavizó su "look" y se le aconsejó dejara de lado los altos moños y llevara el cabello suelto, como lo había usado Madeleine Hartog-Bell en el Miss Mundo anterior. Como buena alumna, María Esther siguió obediente cada consejo y llegado el día de partir al Miss Universo, era una renovada mujer.


EN EL CONCURSO MISS UNIVERSO

Miami recibió a las candidatas con calor, lluvia y un séquito de chaperonas. Del aeropuerto al Shelborne, hotel donde María Esther se hospedaría junto a la mayoría de las otras representantes latinoamericanas. Las Europeas y Asiáticas permanecerían en el Fontainebleau. Desde el momento de pisar suelo norteamericano comenzaban los diez días de ajetreos y ensayos. De vez en cuando una visita a la playa, pero simplemente para posar ante la prensa internacional que captarían sus imágenes en los trajes de baño oficiales. Todo perfectamente organizado y calculado.
María Esther compartió habitación con Miss Chile, Danae Sala. La periodista chilena que acompañó a Danae al Miss Universo, comentaba:
"María Esther Brambilla del Perú, es una muchacha muy simpática, de 18 años que con una picardía típica nos relata":
-Lo primero que pedí es que me pusieran de secretario al que fue jefe mío, para que sepa lo que es estar tecleando el día entero en la máquina-.
"Después de un entusiasmo loco va enumerando los regalos que obtuvo al salir triunfadora en Perú: Un auto sport, por valor de 8,000dólares; amoblados para el comedor, living y su dormitorio; un collar de perlas de tres vueltas, seis relojes; un brazalete de oro y brillantes, que le envió el presidente, un guardarropía completo... ".
Otra publicación, esta vez la revista Vanidades, también hacía alusión a la espontaneidad y simpatía de la representante peruana y la definía:
"Miss Perú es tan sonriente que parece reír hasta con los ojos. Su vivacidad al andar y moverse contagian a quienes la contemplan con la alegría que irradia. Es viva de expresión y ligera de movimientos. Para conservar su linda figura de vez en cuando tiene que hacer dieta. En Miami tuvo que bajar un kilo, lo que logró en tres días "comiendo yerbas dice en forma divertida. Como es una muchacha optimista, siempre espera de la vida lo mejor. Quizás este es el secreto de su tan alegre animación, que parece venirle del espíritu".

Las ocho finalistas, junto a los premios especiales, en el escenario del Teatro Municipal de Lima
María Esther
La nueva reina de Perú
Coronada Señorita Perú 1968 y modelando en una sesión fotográfica
Con las diversas recepciones en su honor era difícil mantener la dieta
® Investigación www.chileancharm.com. Material fotográfico: Ricardo Güiraldes; Archivo Chilean Charm; Careta; Vanidades; Eva; El Mercurio; Caretas
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GALERÍA DEL RECUERDO
DE MISS UNIVERSO 1968
Y llegó el día 13 de Julio de 1968 y 65 candidatas esperaron ansiosas la decisión del jurado. Aunque el resultado no fue favorable para María Esther, la ganadora fue una bella sudamericana, oriunda de Brasil. Miss Chile, su compañera de cuarto obtuvo un lugar dentro de las semifinalistas. Terminada la competencia, fue la hora de volver a casa y allí esperaban sus premios, regalos y un mundo de oportunidades. La linda peruana se despidió de sus amigas y chaperona, subió al avión y enfrentó el futuro con esa esa incomparable y contagiosa sonrisa...
Gladys Zender y María Esther en traje de noche Arias (derecha)
Las candidatas de Costa Rica, Bolivia, Uruguay y Perú
Bolivia, Perú y Chile

Miss Universo 1967, Perú y Argentina
Miss Chile y Miss Perú
Miss Perú en la playa
Durante un ensayo, Miss Perú se divierte y saca la lengua a la cámara. Atrás la observa Ana María Rivera, Miss Costa Rica
Miss Perú en el escenario del concurso Miss Universo
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