Con la llegada de los caprichosos rayos de sol y un nuevo verano, las londinenses parecen haberse puesto de acuerdo en dejar a un lado las tenidas negras que las hacían parecer dolientes viudas de Zorba el Griego. Ahora sacan a relucir sus piernas enfundadas en extravagantes “leggins” de colores, manchas de graffity, flores, dibujos geométricos, estampados de cebra, diseños con rayitas por aquí y lentejuelas por allá y avanzan por Carnaby Street como si hubieran regresado de un paraguazo a la moda “Hip” del año 1966.
¿Alguien recuerda a la flaquísima Twiggy, a Veruschka en la película Blow Up, o Jean Shrimpton con sus tenidas psicodélicas?
Y en Chile, aquellos que fueron "lolos" a fines de los sesenta y lucieron sus mejores tenidas vanguardistas mientras se tomaban un helado en el Coppelia de Providencia, sabrán de lo que estamos hablando.
Bueno, la cosa va por ahí…
Lo más novedoso de este regreso al 66' es que por dejar a la vista la totalidad del modelito, las bellas del 2000 las lucen como si fueran ceñidos pantalones.
Aunque nunca faltan las tímidas o aquellas un poquito más curvilíneas, pero solucionan el problema usando una breve minifalda (también muy sesentera) que disimula a la perfección las partes abultadas… No todas pueden mostrarlo todo.
Pero, esta explosión a la vista no es pura coincidencia. Algunos famosos, como Karen Walker, Tory Burch, Stella MacCartney, Pucci y Luis Vuitton que no dan puntada sin hilo, ya pusieron un toque personal en sus recientes colecciones.
Claro que no es fácil pensar que todas las mujeres están dispuestas a pagar algo así como $500.000 mil pesos por caminar con medias de marca o minis de marca. Especialmente si se tiene en cuenta, que por muy famosos que sean sus creadores, lo más probable es que para la próxima temporada los diseños estén completamente “out”. Tal vez, lo mejor sería esconderlos hasta que se pongan de moda en otras tantas décadas.
La invasión también llega a las vitrinas y como una alternativa más consecuente al bolsillo que no puede darse el lujo de pagar tanto por tan poco, existe una infinidad de tiendas, donde hileras de piernas al mejor estilo de las bailarinas "GO-GO", lucen sus coloridas variedades.
Tampoco faltan las manos prolijas que echando a volar la imaginación y gastando casi nada, descubren la novedad de teñir sus medias con la técnica “Tie Dye”, la misma que implantaran los hippies en la revolución de los años sesenta.
¡Increíble! ¡Luego de cuatro décadas los sesenta se las ingenian para seguir pataleando!