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1952
Cuando Esther Saavedra recibió la banda que la acreditó como Miss Chile 1952, nunca se imaginó que ese hecho la ubicaría en el libro de la fama por ser la primera mujer chilena en obtener ese título. Eran entonces los nombres de "Blanquita" Echeverría MacFadzen, Mimi Marinovic, Eliana Camerati Serafini, Mireya Kulczewski Yanquez, Maria Teresa Voisenat Olea y otras tantas, las que ya habían hecho noticia en Chile. Pero todas a un nivel nacional. Eran conocidas por su participación en el entonces famoso concurso de belleza "Reina del Nuevo Zig-Zag". En él, las bellezas locales tenían otra oportunidad de mostrar sus encantos aparte de los tradicionales estrenos en sociedad. Entonces surgió la necesidad de coronar una Miss Chile que nos representara en Miss Universo. Este concurso comenzó como algo simpático y luego se transformó en un escalón internacional para lucir nada menos que a todo un país. Esther viajó a Long Beach y allí logró ganarse el cariño de sus rivales al obtener el trofeo de "Miss Popularidad", pero no logró una buena ubicación.
1954
Tuvieron que pasar dos años para que Chile se decidiera a elegir una nueva representante al concurso Miss Universo. La decisión no costó mucho. La ya entonces reconocida belleza de una ex Reina de la Primavera y estudiante de baile, Gloria Legisos, fue quién se llevó la corona. Esta exótica morena de impresionantes ojos verdes, delicada figura y de ascendencia griega arrasó con miles de admiradores nacionales. En la competencia internacional la belleza criolla logró una muy buena ubicación entre las 15 finalistas. Este hecho la convirtió en una de las mujeres más famosas de su época y es todavía recordada con cariño y admiración cada vez que se hace el recuento de las chilenas más bellas.
1955
Y como corresponde a toda reina de belleza, al año siguiente Gloria puso la corona de Miss Chile 1955 en la cabellera larga y morena de la antofagastina Rosita Merello. Cabellos que fueron cortados y ondulados días antes de que nuestra representante viajara a Long Beach, California, en un look muy de los años 50. Rosita, de un tipo muy latino, que recordaba el de las actrices italianas de esa época y con un estupenda figura, no logró clasificar en el grupo de semifinalistas. En Chile, su nombre es aún recordado como una de las mujeres que hicieron noticia y por haber puesto en el mapa el nombre de Antofagasta que por primera vez obtenía una reina de belleza. Más tarde vendrían otras...
1956
Concepción (Conchita) Obach, aportó toda la simpatía de sus antepasados catalanes y en 1956 se llevó la banda de Miss Chile. De 1,65m de estatura, 20 años, tez blanca y cabellos cortos y oscuros, podría haber sido la versión criolla de Liz Taylor. A pesar de que corresponsales extranjeros de esa época comentaron que ella tenía posibilidades de alcanzar una buena ubicación en el Miss Universo, los jueces tuvieron la última palabra: se inclinaron por otras candidatas y no logró figurar. Este hecho debe haber dejado a los organizadores nacionales desanimados ya que al año siguiente no se realizó el certamen de Miss Chile. Conchita tuvo su revancha al ganar ese añ en los Estados Unidos el concurso Miss Latin America.
1958
¡Pero en 1958, nuestro país llegó con todo! Raquel Molina, una morena de 21 años, trenza larga y ojos almendrados, de 1,69m y medidas 92-63-92, representando a Quilpué, ganó fácilmente el Miss Chile: 695 puntos, seguida de Pelusa Achondo que alcanzó 572. El certamen se realizó ante un público que repletó la sala de un cine capitalino. ¡Sin embargo para mantener el suspenso y antes de que se anunciara el nombre de la ganadora, los presentes tuvieron que ver una película! Entre el jurado nacional se encontraba invitada una representante del concurso Miss Universo, única mujer entre el grupo de jueces. Al termino de la competencia confesó que Raquel había sido su favorita y creía que tendría muchas posibilidades de obtener un buen resultado en los Estados Unidos. En Miss Universo, su tipo criollo pasó a ser muy original y exótico, lo que la diferenció de otras "misses". A pesar de que ese año el nivel de las candidatas latinas fue muy alto, (la ganadora fue Luz Marina Zuluaga de Colombia y Adalgisa Colombo de Brasil ocupó el segundo lugar) Raquel clasificó entre las 15 semifinalistas.
1960
El terremoto del año sesenta obligó a los organizadores en posponer la fecha del concurso Miss Chile. Mientras la tierra aún se sacudía, el país encontró una nueva reina en pleno cielo: la nueva Miss Chile era una auxiliar de vuelo de LAN Chile. Marinka Pohlhammer, de 1,78m, medidas 96-62-96 y de un tipo más internacional que su antecesoras, viajó a la competencia guitarra en mano, la que lucio orgullosa para el desfile en traje típico. Ese año el concurso Miss Universo abandonó Long Beach y encontró nueva casa en Miami Beach, Florida y por primera vez fue televisado. Marinka obtuvo su momento de fama en el Miss Universo cuando tuvo que hacer un solo y cantar algunas estrofas del entonces tradicional Himno de las misses "Getting to know you". Esto no bastó para que lograra un lugar entre la semifinalistas y finalmente la corona de Miss Universo se quedó en casa.
1961
1961 fue un buen año para Chile. Gloria Silva (foto a la derecha), una sofisticada modelo de ojos risueños se llevó con facilidad el título de Miss Chile. Con una trayectoria en las pasarelas francesas, conocedora de idiomas y una espléndida figura, esta chilena carismática destacó en el Miss Universo desde el minuto en que desfiló en la competencia en traje de baño. Durante la entrevista de las finalistas para la televisión norteamericana, Gloria hizo de traductora de la representante francesa. Su belleza fue reconocida y logró obtener un lugar entre las 15 semifinalistas en una competencia en que la ganadora fue la representante de Alemania, considerada una de las más bellas Miss Universo de todos los tiempos. Después de su paso por el Miss Universo, Gloria regresó a Francia y su fama continuó: esta vez como amiga personal de la actriz Brigitte Bardot. Su belleza fue heredada por su hija, Chantal Françoise Bernsau, finalista del Miss Chile 1990
1964
Al parecer en Chile no pudieron encontrar una reemplazante al nivel de Gloria Silva ya que dejaron pasar dos años para volver a organizar una competencia, que se hizo a último momento. En realidad en 1964, la revista Ecran decidió realizar un concurso de belleza para elegir el rostro de la revista. Después de varios meses y cuando "Miss Ecran" casi llegaba a su término, los organizadores del Miss Chile, pidieron a la publicación que también eligiera una Miss Chile. Como consecuencia, las mismas muchachas compitieron para dos concursos paralelos. Un día se eligió a la Miss Ecran y a pocas horas después, a la Miss Chile. Sin embargo Danielle Mosagna, quién ganara el título de Miss Ecran no quiso competir por el de Miss Chile aduciendo a que su interés realmente radicaba en la oportunidad de hacer cine, el premio que daba el Miss Ecran. Pero lo más importante: Era de nacionalidad francesa. Es así como de esta doble competencia una representante de Viña nacida en Antofagasta, llena de picardía y de sólo 17 años, fue la vencedora. Patricia Herrera, una morena de 1,65m y 89-61-87 de medidas y que según los reporteros de la época era "poseedora de unas bellas piernas y simpatía para derrocar". Cuando los periodistas le preguntaron si no le había importado lucirse en traje de baño, su respuesta fue inmediata: "No le temo al frío". A los pocos días de su elección voló junto a su madre para competir en Miss Universo. Desgraciadamente sus bellas piernas, muy bien destacadas en su mini traje típico de huaso, no fueron suficientes para seleccionarla entre las semifinalistas. La recompensa la obtuvo a su regreso a Chile: dio finalmente el "sí" a su novio y se casó.
1966
Nuevamente en 1965 Chile se ausentó del Miss Universo. Al año siguiente los organizadores nacionales decidieron darle importancia al intelecto de las elegidas y recorrieron las universidades santiaguinas para reclutar candidatas. Es así como llegaron hasta la escuela de Ciencias Políticas y Administrativas, donde una de sus alumnas logró ganar el título de Miss Chile 1966. Stella Dunnage, nativa de Concepción que estudiaba en la capital y poseedora de unos cabellos castaños claros y un tipo más europeo, era una muchacha sencilla y sin ambiciones de fama. Así lo hizo ver días antes de partir al Miss Universo, cuando su vestuario no estaba listo, al declarar a la prensa: "Si no llevo traje de noche no me aproblema. Antes que nada soy una estudiante universitaria y así lo demostraré en Miami". Su vestuario llegó a tiempo y también logró demostrar que en poco tiempo se había convertido en una auténtica reina de belleza. Antes de participar en Miss Universo se reunió con otras "misses" en Brasil y su belleza fue alabada por la prensa local. No logró clasificar en Miami y al volver a Chile continuó sus estudios.
1967
Y en 1967 otra provinciana lograba el cetro de Miss Chile. La corona pasó de Concepción a Antofagasta a la cabellera de una bella rubia de ojos café. Ingrid Vila de 19 años y 1,67m ganó la competencia en un muy bien organizado concurso cuya semifinal y final tuvo lugar en los salones del Hotel Carrera de Santiago. El concurso fue seguido paso a paso por un programa de radio santiaguina y la prensa que ,a diferencia de otros años, dio amplia cobertura al evento. Ese año las Provincias quedaron muy bien ubicadas. Siguiendo el triunfo de Antofagasta clasificaron las representantes de Vallenar y de Temuco, respectivamente. El cuarto lugar correspondió a la santiaguina Alicia del Pedregal, quién en 1969 nuevamente intentó suerte obteniendo el tercer puesto en el Miss Chile. Ingrid fue homenajeada por los residentes antofagastinos en Santiago y viajó al Miss Universo con bastante más publicidad que sus antecesoras. Incluso el teletipo trajo su fotos corriendo junto a otras candidatas en las playas de Miami. Ese año fue tanto el interés que despertó el Miss Chile que por primera vez en la historia, el concurso Miss Universo fue transmitido (aunque unos días más tarde) por la televisión chilena. Sin embargo el programa comenzó con la presentación de las 15 semifinalistas y desgraciadamente Chile no había clasificado.
1968
El concurso de Miss Chile ya estaba tomando vuelo y en 1968 voló más alto. La conocida revista Eva tomó se encargó de la organización y le dio mayor prestigio. Como nunca antes se juntaron tantas bellezas en una competencia: conocidas modelos de pasarela y televisión (entre ellas la ahora famosa Elsa Faúndez, quién con el tiempo se casaría con el millonario polero argentino Jimmy Dodero y que en esa época era modelo de Flora Roca). Según cada presentación, los nombres de la posible ganadora variaban. Algunos se inclinaban por la belleza dulce y clásica de Danae Sala, espléndida en traje de baño. Otros por la personalidad y belleza latina de Sonia Bravo. Se comentaba el bello rostro de aquella o la experiencia en pasarela de la otra. En fin, cualquiera podría ganar y dejar contento a medio mundo. Ante la pregunta de "¿A quién elegiría usted si fuera jurado?", Danae Sala respondió inmediatamente: "A la mejor". Y al parecer la mejor ganó esa noche. Danae, de cabellos castaños oscuros y 1,73m y medidas perfectas, se llevó la corona y con ella el derecho de representarnos en Miss Universo. En Miami, la descendiente de catalanes llevó el traje típico de Isla de Pascua y la prensa comentó que "cada vez que desfilaba, el escenario parecía iluminarse con su alegría y belleza". Danae tuvo una estupenda participación y logró quedar entre las 15 semifinalistas en ese año en que Brasil vio coronado el triunfo de una de sus mujeres.
1969
La década de los sesenta terminó con un broche de oro al proclamar como Miss Chile a Mónica Larson, una de las más espectaculares mujeres en la historia de nuestras misses. Parte de eso se debió a la organización del evento que estuvo en las manos de la revista Paula. Mejor dicho, en sus páginas, ya que las candidatas fueron apareciendo en esta publicación y los lectores las fueron conociendo y votó por sus preferidas. Nadie dudó que el título había recaído en una representante de gran calidad que llenó de esperanzas al país en que finalmente una chilena se traería la corona. Con su experiencia como modelo de Ungaro en París y belleza de sobra, Mónica viajó hasta Miami. Partió de rosado y nerviosa, siendo aclamada por los viajeros en el aeropuerto de la capital chilena. En su viaje fue invitada a la cabina del piloto donde fue fotografiada para la prensa. En Miss Universo siguió destacando y se comentó el hecho que había viajado con una editora de modas y su propio peluquero (Luigi). Analizando su participación en el Miss Universo cabe preguntarse cómo fue que nuestra representante no obtuvo un lugar más allá de las 15 semifinalistas. Tal vez su belleza era demasiado avanzada y moderna en una competencia que aún era bastante tradicional. Incluso Mónica se hizo la misma pregunta en una reciente entrevista de televisión. "A pesar de que esa es ya una etapa pasada de mi vida, aún tengo una espinita por el hecho de no haber vencido". Nosotros pensamos que sea cual sea el resultado final, Mónica Larson es y será siempre una de nuestras favoritas Miss Chile Universo de todos los tiempos...
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