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CONVERSANDO CON MISS CHILE 1952
Por Ricardo Güiraldes
ESTHER SAAVEDRA
EL CAMINO DE UNA MUJER MODERNA
Esther Saavedra extiende los brazos en forma paralela y como apuntando a la distancia y a un punto indefinido dice: "siempre se me abrió un camino y simplemente lo seguí". Es así como cuando su hermana mandó el cupón de inscripción al concurso de belleza de revista Eva, sin pensarlo mucho, avanzó por ese camino. También así, cuando en 1952 ganó el Miss Chile, dio otro paso adelante que la llevó por la ruta de la competencia de Miss Universo.
Pero ella no necesita tener 23 años o una corona para demostrar que sigue siendo un mujer bella y de una simpatía arrolladora. Tampoco hace alarde de ese pasado de reina ni sus viajes al exterior como esposa del diplomático Manuel Trucco Gaete. Simplemente sus anécdotas van fluyendo con naturalidad y cierto dejo de nostalgia.
Cuando años atrás tuve que investigar sobre la historia del concurso Miss Chile, para un artículo que escribí en revista Paula, casi todas las publicaciones mencionaban a Gloria Legisos como la primera Miss Chile. ¿A qué se debe el silencio de tantos años?
Con un gesto muy característico en ella, Esther se encoge de hombros y con sencillez cuenta:
"La verdad no sé. Tal vez porque no estaba en Chile. Una vez que regresé del concurso en Long Beach me quedó el "bichito" de los viajes, y cuando pude costeármelos partí al extranjero. Después, a fines de los '50 me casé y como mi marido era diplomático tuve la suerte de viajar mucho". Entonces de cierta manera pasé muchas etapas de mi vida fuera.
¿No estaba en Chile cuando hubo que coronar a Gloria Legisos como su sucesora?
"No, ni tampoco me pidieron que lo hiciera. Pero, para mí el haber sido Miss Chile fue algo que había terminado en el momento que regresé de Long Beach. Había sido una experiencia bonita. Tampoco se me pasó por la mente el que podía ganar el Miss Universo, aunque pienso que tenía condiciones como para quedar entre las semifinalistas -añade con un toque de humor.

¿Cómo era su vida en esa época de juventud?
"Nunca fui una niña mimada. Egresé de La Alianza Francesa y después estudié un año Pedagogía en Francés en 1947. Más tarde me puse a trabajar. En 1949, participé en el Reinado de la revista Zig-Zag y me dieron el título de Miss Elegancia.
Esa era toda mi experiencia en las pasarelas. ¡Ah!, también había realizado un desfile de modas en el Club de Polo de Santiago. Fue entonces que al final rifaron un traje de noche a beneficio de las obras que en esa oportunidad se patrocinaban. La persona que se lo ganó tuvo la generosidad de regalármelo.

Nunca se imaginó que el vestido regalado pasaría a la historia, como el traje escocés rojo que llevó durante el concurso Miss Chile.
Y hablando de trajes, Esther cuenta detalles de los vestidos que llevó al Miss Universo.

En ese tiempo no había excesos. Todo era más natural que ahora. Yo misma me preparé la ropa. Incluso tuve que echar mano a la imaginación y de un manto que se ocupaba para tapar el piano de la casa, me hice una tenida de echarpe y falda con flecos.
Claro que los organizadores me dieron el traje de noche para la final en Long Beach. Imagínate, resultó ser de terciopelo negro. Lo menos apropiado para el verano de California. ¡El diseño terminaba a la altura de las rodillas desde donde nacía una especie de pantalla de lámpara, de tul blanco!

Miss Chile desfila en su traje de noche
Entonces, ¿no le gustó nada el modelito? Con su natural diplomacia, Esther agrega:
"Bueno, tal vez no era lo que yo hubiera elegido, pero mal que mal era un regalo.
Mi mamá me prestó un gran abanico de plumas blancas, que lo acompañaba muy bien.
Lo más divertido fue que cuando me lo estaban haciendo en una "Boutique" del centro, se corrió la voz que yo estaba allí y la gente se aglomeraba a la entrada para verme."

Mirando las fotos del concurso llama la atención su estupenda figura en traje de baño, con un estilo moderno y estilizado, especialmente en una época en que las mujeres tendían hacer más "rellenitas".
Hoy, al verla vestida toda de negro, con una blusa azul cobalto, que agrega un toque de color a su elegancia, es evidente que después de tantos años, sigue siendo esa misma mujer moderna.

Esther es la primera sorprendida ante los halagos y a modo de quitarse méritos confiesa:
"Yo nunca me sentí la más linda o la más estupenda. Había miles de chilenas más regias. Esta niña era muy linda, dice apuntando la foto de Viviana Lorenzi, la candidata que resultó segunda en ese Miss Chile. Incluso antes del concurso me había 'podado' el pelo y a manera de arreglármelo, tuve que hacerme la permanente. ¡Generalmente las reinas tienen el cabello largo peinado en un moño, listo para que les pongan la corona!.
Mi papá siempre decía que ni las cuatro hermanas juntas estábamos a la altura de la belleza de mi mamá. Mira, dice, señalando un impresionante cuadro de su madre en el living de su departamento: ¡Dime si no era estupenda!"
Are you chilly Chile?
Pero la elección de Miss Chile había quedado en los salones del Club de la Unión de Santiago y ahora venía la competencia internacional a realizarse en el Long Beach Auditorium. ¿Tuvo algún problema para desfilar en traje de baño?
"Bueno, en Chile el concurso sólo había sido en traje de noche, pero sabía que en Miss Universo tendría que competir en traje de baño, así que era parte del concurso. A mí me tocó uno amarillo, que no era un color que me favoreciera mucho. Recuerdo que para el Desfile de las Naciones, tuvimos que desfilar en trajes de baño por las calles de Long Beach, encaramadas en los carros alegóricos. Los carros tenían el diseño de una concha marina y llevaban en lo alto escrito el nombre de cada país. Ese día hizo mucho frío, incluso tuvimos que ponernos una especie de chalecos cortos. Cuando iba pasando ante un grupo de norteamericanos, me gritaron: Are you chilly Chile? Un juego de palabras con Chile y frío (chilly)."

En un periódico peruano de la época destacan su traje típico, aunque en las fotos se ve bastante sencillo. ¿Cómo era?.
"Era de "huasita" de campo, de percal azulino, con florcitas blancas y rojas, con una chupallita y delantal corto. Muy simple, pero bonito. ¡Es muy divertido ver ahora la foto, junto a la Miss Perú, a mi llegada a Long Beach, vestida de huasa y con chupalla!"
Esther vuelve a sonreír, como atesorando en cada palabra el recuerdo de una linda experiencia y tratando de contener las imágenes de ese verano de 1952.

Llave conmemorativa de Long Beach
Llegó a noche de la final y la elección de la Miss Universo. ¿Quedó conforme con el resultado?
Claro, todas eran muy bonitas. Mi preferida era la alemana, pero como dije, nunca soñé con que yo podía ganar. Habían otras candidatas que no quedaron nada de conforme. Especialmente por que ellas no habían figurado.
Tenían una explicación para todo. ¡Que la Miss Alemania no había ganado porque hacía muy poco del fin de la guerra... que la Miss Finlandia había salido Miss Universo, porque se realizarían en su país las Olimpiadas.. por esto y... por aquello! En general se justificaban las derrotas buscando razones de acuerdo al acontecer del panorama mundial de esos años.
Todo fue muy hermoso y a todas nos trataron muy bien. Todavía tengo guardada la "Llave de la Ciudad" que nos dieron como recuerdo.
Aunque realmente son pocas las chilenas que han figurado en el concurso. Recuerdo a Marianne Müller y por su puesto, a nuestra Miss Universo Cecilia Bolocco. A ella quise mandarle un fax con mis felicitaciones cuando ganó, pero por una u otra cosa, nunca lo hice."

Elegantísima en la escala de la embajada chilena en Washington
¿Qué rumbo tomó su vida una vez que regresó a Chile?
"Trabajé por tres meses en la firma Catalina, como era el compromiso adquirido al ganar el concurso ya que eran una de los importantes auspiciadoras del Miss Chile Era un gran edificio en la calle Ahumada y para mi sorpresa tenían uno de los salones adornados con mural inmenso de mi foto en traje de baño, sobre el carro, por las calles de Long Beach.
Esther hace una pausa y como pensando en voz alta pregunta:
¿Qué habrá pasado con ese mural después que demolieron el edificio?".
"Luego vinieron mi matrimonio y los viajes. Tengo lindos e interesantes recuerdos de mi vida en el extranjero, como esposa de Manuel Trucco, Embajador de Chile: Bolivia, Washington DC., Ginebra, Nueva York Y Bruselas. De hecho dos de mis hijos ahora viven allá. Tengo cuatro hijos. Dos hombres y dos mujeres y 14 nietos: seis norteamericanos, seis chilenos y dos belgas.
En 1995 enviudé y ahora tengo 77 años. ¡Nunca me he podido quitar la edad ya que siempre conté que era del 8, del 8 del 28. Era como una cábala!"
¡Pero sigo trabajando! !En este departamento tengo mi oficina de Corredora de Propiedades!

¿Y qué significó el ser la primera Miss Chile?
Sus brazos se extienden nuevamente y apuntando las fotos y recuerdos del año 1952 nos dice:
"Entonces todo era más simple. Una cosa simpática, pero con el tiempo he ido tomando conciencia. También con los años el concurso ha ido creciendo en magnitud. Esther tiene una de esas cualidades, de que al poco rato de conversar con ella, da la impresión de haberla conocido de siempre.
Antes de despedirnos y como si ya supiera mi respuesta, pregunta:
¿Cuál es tu signo?
-Sagitario, contesto.
Esther Saavedra sonríe y cuenta:
"Mi marido era Sagitario. Tengo muchos amigos Sagitario. Los Leo y los Sagitario nos llevamos muy bien."
¡Yo soy el primero en estar de acuerdo!
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